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jueves, 15 de diciembre de 2011

COCINEROS "CHINGONES" CHEF: BENITO MOLINA


 HOLA GENTE DE COCINA Y LA QUE NO ES DE COCINA TAMBIEN. APROVECHANDO EL POST PARA INFORMARLES DEL CAMBIO DE NOMBRE DE LA SECCION DE "COCINERO DEL MES" A "COCINEROS CHINGONES" EL CAMBIO OBEDECE SOLO A LA TEMPORALIDAD POR QUE NETA LUEGO NO ME DA TIEMPO DE POSTEARLO CADA MES Y  LA DESCISION DEL NOMBRE PUES......POR QUE ES MI BLOG Y ME LATIO COMO SE OYE.

EN EL PRESENTE TEXTO FUSILADO DE LA PAG. SABOREARTE.COM SE TRATA DE UNA PEQUEÑA ENTREVISTA Al CHEF BENITO MOLINA. QUE HIZO EL FAVOR DE VISITARNOS HACE UN PAR DE SEMANAS ACA EN EL ITES DE lOS CABOS Y QUE MEJOR FORMA DE HACERLE LA BARB..... DIGO DE AGRADECERLE QUE NOS VISITO QUE PUBLICANDO ALGO DE LO MUCHO QUE SE HA ESCRITO REFERENTE A EL, DISFRUTENLO.

Debemos llevar el nombre de México en lo más alto
Benito Molina es uno de los más relevantes integrantes de la generación que le ha cambiado el rostro a la gastronomía de México. Se especializa en pescados y mariscos de la península de Baja California, con los que crea sofisticadas combinaciones hechas a base de los magníficos productos locales y los tradicionales sabores mexicanos.Hace poco tiempo fue nombrado “pionero de la cocina Baja Mediterránea” por la revista Gourmet USA, y actualmente está al frente de los restaurantes Manzanilla y Muelle Tres en Ensenada, y Silvestre en El Valle de Guadalupe, Baja California.

¿Cuándo surge tu deseo de vivir en las cocinas?
Existen dos historias al respecto: la primera viene del recuerdo de la mano de mi abuela en Campeche por el mercado de pescado donde la impresión de esos olores se quedaron grabados en mi memoria para siempre. Cada vez que entro a un mercado de pescado en cualquier lugar del mundo la memoria olfativa me regresa a ese primer día que acompañé a mi abuela. Mi madre es también una excelente cocinera que despertó en mí el gusanito de la cocina; ella me enseñó a preparar entre muchas otras cosas la trucha a la Navarra cuando era muy pequeño. Se podría decir que siempre tuve curiosidad de la cocina pero hablar de decidir vivir en una cocina profesional eso es otra cosa.
Primero que nada para poder desarrollar un buen paladar se necesita comer bien en casa desde pequeño. Cuando tenía como 13 años mi madre me envió a un internado un año en los Alpes franceses; esa experiencia también tuvo un papel muy importante en mi paladar porque por un lado extrañaba terriblemente la cocina mexicana pero por el otro descubría sabores.
Recuerdo que una familia francesa me invitó a pasar las fiestas navideñas con ellos en Megeve, una estación de esquí; durante la cena de navidad el primer plato fue medio aguacate con vinagre, aceite de oliva y sal. En el momento que probé el aguacate el recuerdo de la cocina mexicana me hizo flotar, tenía meses sin comer un aguacate, ¡fue una sensación de placer tan grande! Cuando terminó el año de internado y regresé a México, ¡llegando del aeropuerto me comí al menos cinco aguacates!!
Mi primer contacto profesional con el mundo restaurantero fue en la prepa, fui garrotero durante unas vacaciones en el ahora desaparecido Maxim’s de París en DF. Cuando me gradué −estudié Economía durante dos años en la Ibero−, algo no cuadraba y no era feliz. Trabajaba en un banco y el momento más feliz del día era cuando salíamos a comer con clientes y mi jefe me dejaba escoger el lugar al que iríamos. Un día viendo las estrellas desde la azotea de un edificio en Polanco llegué a la conclusión que definitivamente no estaba sobre el camino correcto, al día siguiente me di de baja en la escuela y le avisé a mi jefe del banco que le daba el tiempo necesario pero que muchas gracias. Regresé al Maxim’s y el señor Jean Yves Ferrer me abrió la puerta a lo que sería mi destino. Tuve mucha suerte porque el chef no hablaba español y yo era el único que hablaba francés. El primer día me dieron un costal de chalotas para pelar y fui asignado como ayudante del pescadero. Como un presagio, ese día supe que me dedicaría el resto de mi vida a los fogones.

¿Cuál era tu sueño de pequeño?
Era un niño muy inquieto, lo único que tenía claro era que no quería vivir en la ciudad. Crecí en un décimo piso con una pequeña terraza y jugaba a que iba a lugares lejanos junto al mar a comer cosas exóticas. No comprendía por qué la gente vivía en la ciudad cuando se puede elegir vivir junto al mar. Me gustaba mucho la pintura, la biología marina y los toros. Soñaba con ser torero y vivir en el campo rodeado de animales. El mar siempre fue una constante. Tengo un tío que es biólogo marino que vivía en San Blas, Nayarit, cuando venía de visita llegaba cargado de ostiones vivos. Para mí eso era todo un acontecimiento. Durante mi adolescencia fui cetrero, entrenaba halcones para volar y cazar.

¿Qué te influyó para optar por los productos del mar como los más destacados de tu cocina?
Son muchas cosas… El gran amor y respeto al mar. Después de trabajar en Maxim’s por segunda vez y antes de ir a la escuela de cocina me embarqué en La Paz en un barco atunero ensenadense (otra señal) como “pavo” (el “pavo” es el último del último en la jerarquía del barco).
Durante un mes no vi tierra. Fue una experiencia única, de las cosas más bonitas que he vivido; claro que hice más ejercicio que nunca y el trabajo no era cualquier cosa, pues había que lavar trastes para 24 tripulantes del desayuno, comida y cena, limpiar baños y participar en la pesca.

¿Cómo defines la nueva cocina mexicana?
No es un término que me agrade mucho, pero es algo que está sucediendo. Yo diría que la nueva cocina mexicana se desarrolla cuando los cocineros comienzan a ser dueños de sus propios restaurantes y se alejan de la cocina internacional, que plagaba prácticamente los menús de cualquier lugar de cierto nivel. Existía un malinchismo hacia la comida mexicana, mucha influencia francesa pero que a lo largo de los años se fue degenerando hasta no ser nada reconocible.

¿Cómo se debe promocionar a la gastronomía mexicana?
Los que formamos parte de la industria debemos estar unidos y tomar en conjunto las decisiones de cómo se debe promover la gastronomía mexicana. Durante muchos años se han hecho esfuerzos individuales y creo que es en equipo como podremos obtener mejores resultados. De igual forma cada uno de los que representamos a México tanto en nuestros lugares como en festivales en el extranjero tenemos la responsabilidad de prepararnos lo mejor posible, debemos dar lo mejor de nosotros mismos y llevar el nombre de México a lo más alto.
Eres un férreo defensor de los productos mexicanos, incluyendo sus vinos, sin embargo, ¿qué pasa con la constancia de éstos?, ¿siempre se puede obtener la misma calidad? El vino es un elemento vivo en constante evolución, ningún año será igual al anterior, eso es lo que lo diferencia de otras bebidas. Existen diferentes factores para que esto suceda como cuánto llovió, si hizo frio constante durante el invierno, que no sucedan heladas en la primavera, la cantidad de sol en el verano. También son importantes las decisiones que se toman durante la cosecha, las diferentes formas de fermentación y prensado. En fin, no es una fórmula que se puede repetir una y otra vez.
Una de las ventajas de que la cultura del vino sea algo relativamente nuevo en México es que existe todo por crear, sin limitantes de tradición como ocurre en muchas de las denominaciones de origen en Europa donde por ley se dicta qué variedades se pueden utilizar. En México, la única limitante es la escasez de agua, especialmente en el Valle de Guadalupe.
Los grandes productores tienen cosas interesantes, pero debido a la presión de los más pequeños se han visto en la necesidad de elaborar mejores productos. Los pequeños hacen las cosas más controladas, con producciones más limitadas y la calidad puede ser mejor monitoreada. También existen los vinos artesanales, algunos mejores que otros, sin embargo siento que algunos de los artesanales han perdido el piso y quieren vender su producto a unos precios ridículos.

martes, 2 de agosto de 2011

De México para el Mundo: "El Taco"


Taco

“Es una pieza de ingeniería perfecta”

“La mas democrática de las comidas”

“La tortilla es a la vez plato y envoltorio”






El taco es de los platillos más representativos y versátiles de la comida mexicana; es en su concepto más básico una tortilla doblada. Bueno si lo dejamos ahí no tendría mayor ciencia pero el taco es mucho más que eso; es un plato de raíces prehispánicas, Bernal Díaz del castillo manifiesta en sus escritos que los indígenas los consumían, Fray Bernardino de Sahagún, durante su vida escribió sobre varios tipos de tortillas: la laxcalpacholi, de maíz de colores; la ueitlaxcalli, tortilla grande delgada y blanca; la ouauhtlaxqualli, muy grande, gruesa, áspera y hecha con nixtamal, y la totonqui tlaxcalli, de color blanca. El entonces llamado quauhtaqualli que con la habilidad lingüística de los gachupines imposibilitados de llamarlo así le llamaban taqualli.  Lo que a su vez se fue transformando en "taco".

Son tres los elementos básicos de un taco: la tortilla, el relleno y los complementos (salsas, verduras y/o aderezos).

Las tortillas utilizadas en su mayoria de maiz. Pero en el norte del país son muy utilizadas también las de harina de trigo. El maíz es el cultivo agrícola más importante del país. El principal alimento de los mexicanos. Durante algunos siglos fue considerado un grano sagrado, puesto que los dioses, la gente y los colores se creían eran hechos de maíz. "Y cuando el maíz está crecido, la gente de maíz lo muele sobre la piedra y lo alza y lo aplaude y lo acuesta al amor del fuego y se lo come, para que en la gente de maíz siga el maíz caminando sin morir por la tierra" (Eduardo Galeano, Las palabras andantes,p.81)

Tal es la importancia de este grano en México, que se consume veintitrés veces más que el arroz, nueve veces más que el frijol y tres veces más que el trigo.

El relleno es infinito se pueden hacer tacos practicamente de lo que sea; con que quepa dentro de la tortilla es mas que suficiente.

Importantes en la confeccion de un taco; Lo son también los complementos de este. Deben ser acompañados de una o más  de la infinita variedad de salsas mexicanas; y de verdura entre las que destacan cebolla blanca, cilantro, pepinos, rábanos, aguacate, col, zanahoria. Incluso aderezos  como la mayonesa, cátsup o mostaza.


Los lugares donde se expenden son casi tan variados como los mismos tacos. La democracia en este platillo es tal que pueden ser consumidos sentados en una banqueta o en restaurantes de alta cocina; son infaltables los clásicos tacos de la esquina dispuestos en un local de lamina, o en locales tan pequeños que solo caben el taquero y su producto, luego entonces todo el consumo se hace en plena calle.

Los hay de infinidad de estilos, rellenos, tamaños y sabores; dependiendo también de la región en la que se consuman, enlistemos algunos tipos (no será una lista ni en orden de importancia ni de regiones solo escribiré algunos de los más conocidos y consumidos del país.)

De carnitas de cerdo: Provienen de Michoacán y Jalisco, y generalmente son de: maciza, cuerito, buche, nana, nenepil, trompa, oreja, cachete, hígado, tripa, "libro", pulmón y cáscara.

La salsas adecuadas para estos tacos es la de jitomate rojo y el guacamole y encima cebolla y cilantro picados.


De cabeza de res: Son del Bajío, se elaboran con cabeza hervida o al vapor de la especie, y pueden hacerse de: cachete o maciza, trompa, oreja, lengua, sesos, nervio, paladar con hueso blando y ojo. Se aderezan con cebolla y cilantro picado y salsa de tomate verde.


De barbacoa: Originarios del centro del país (edo. de México, Tlaxcala, Hidalgo), se hacen con carne de borrego que se cuece envolviéndola en pencas de maguey e introduciéndola en un agujero en la tierra y se acitronan con salsa "borracha" hecha con chile pasilla y van acompañados de consomé bien caliente.


De canasta o "sudados": Característicos de la capital del país. Se venden en canastas, se hacen con tortilla pequeña y no están enrollados, sino doblados. Se les rellena de mole verde, carne de cerdo en pipián, carne deshebrada, picadillo de res, papa con chorizo, chicharrón prensado y frijol. Se almacenan en una canasta; de ahí su nombre y se cubren con un plástico (en la mayoría de los casos azul cielo no se porque)  para conservarlos calientes.


Al pastor: provienen de Grecia y Turquía, tuvieron su origen en la ciudad de Puebla, gracias a la llegada de inmigrantes libaneses durante la década de los 60, pues se modificó el Shaw arma árabe, cambiando la carne de cordero por cerdo, que fue marinada con especias nacionales, como achiote, vinagre y chiles. Se trata de bisteces de cerdo adobados e insertados en una varilla que se coloca en un asador giratorio. Se aderezan con trozos de piña, cebolla y cilantro picados. Se acompañan con salsa roja y verde.

Indígenas: los hay de charales, gusanos de maguey, camarones de agua dulce, hueva de hormiga o escamoles y hasta de chapulines


Yucatecos: Sin duda sobresalen los de cochinita pibil, relleno o "but" negro y escabeche oriental. Pero también son tradicionales los codzitos, de chicharra, los papadzules y castacán, que se aderezan con verdura y naranja agria.


De mariscos: los hay de camarones empanizados, de jaiba en mayonesa, de pescado frito y otros guisos de mariscos. Muy tradicionales en la península de baja california se cree que nacieron en Ensenada.


Los de suaperr….. ¡ejem¡ de suadero, chorizo y tripa: El suadero sale da la parte ventral del animal del interior de la canal. Este corte tiene muy poca grasa que recortarle, El chorizo embutido de origen Iberico extendido por toda Latinoamérica, la tripa es la llamada tripa de leche que se lava y se coce en agua con sal. Para después los tres tipos de carne son dispuestos en un comal circular y con una protuberancia circular en el medio que hace las veces de plancha para calentar las tortillas o dorar las carnes  y el canal que se forma a los lados sirve para cocer las carnes mencionadas, se acompañan con cilantro, cebolla y una salsa de jitomate o de tomate verde. Estos son tradicionales en el centro del país usualmente en puestos de lamina o ambulantes.



Y bueno en conclusión los tacos son a mi gusto de lo mejor de la cocina mexica. Son fáciles de hacer (algunos no) rápidos y su variedad es tan grande como la imaginación misma del cocinero. Y son famosos en todo el mundo.



Gracias por darse una vuelta por acá nos leemos pronto.



“la cocina es tan especial como tú quieras que sea”                                                                                         

jueves, 7 de julio de 2011

DE MEXICO PARA EL MUNDO "CACAO"

El Cacao

El Cacao no fue descubierto por nuestros antepasados españoles hasta principios del siglo XVI, cuando Cristóbal Colón y su tripulación, anclados en la isla de Guanja frente a las costas de lo que hoy es Honduras, recibieron como presente de los habitantes de esta isla unas pequeñas nueces de forma ovalada y color marrón.
Con ellas se elaboraba el "xocolatl" una bebida de fuerte sabor que producía una gran energía y vitalidad.
La palabra maya con que se designaba al grano “cacau” derivaba de la voz antigua “chacahuaa”. Actualmente, los descendientes mayas lo nombran “chucua”;
En el imperio azteca, Moctezuma recibía parte de sus tributos en almendras de cacao, porque estimaba mucho sus bayas como monedas. Como bebida, Moctezuma recibía anualmente 400,000 countles, equivalentes a 160 millones de bayas de cacao, útiles para preparar diariamente 50 tazas de chocolate, para su consumo personal.
En México, el cultivo del cacao estaba esparcido en toda la zona templada y caliente del país. Desde la provincia de Tabasco, hasta Michoacán, Colima, Chiapas y Campeche. Se producía de manera espontánea, pero también se cultivaban cuatro variedades principales de la planta: Quauhcahuatl, Xochicahuatl y Tlacacahuatl.
Los cacaos más estimados eran los de las provincias de Tabasco y Soconusco o Xoconocho, por sus semillas grandes, oleaginosas y de buen sabor.